Toda sustancia tóxica que no logramos eliminar de nuestro organismo, se vuelve parte de nuestro sistema sobrecargando nuestros sistemas de desintoxicación y produce un “empatanamiento”. Es como si en una pecera (el cuerpo), llena de peces (las células), el agua estuviera totalmente enfangada (S.B.P.), porque no se la cambiamos puntualmente, ni la limpiamos con un filtro (sistemas de desintoxicación).
De la misma manera que limpiamos nuestra casa o nuestro coche periódicamente, nuestro cuerpo también se ensucia y es necesario sanearlo. Hipócrates ya insistía mucho en que la salud depende de la calidad de nuestros humores o fluidos, por eso la limpieza de la sangre y de los órganos de eliminación ayudan a mantener un buen estado de salud orgánica. Solamente después de eliminar los residuos tóxicos de nuestro “ambiente interior”, podrán actuar las fuerzas autocurativas, los sistemas de regulación y el control de la salud.
Ya hemos visto que todos los humores del cuerpo están en permanente intercambio dentro del S.B.P.. Este sistema de regulación se encuentra en todo el organismo y en contacto constante con todos los sistemas orgánicos. Por tanto, estos humores necesitan una limpieza permanente que se realiza a través de los grandes sistemas de eliminación y desintoxicación, denominados “emuntorios”: hígado, intestino grueso, riñones, piel, sistema linfático.
Según las investigaciones del Dr. Reckeweg, el organismo se encarga de eliminar normalmente las toxinas, pero muchas veces no puede con ellas, bien sea porque son muy poderosas o porque no tiene suficiente fuerza vital. Si no logra dominar la situación, entonces intentará deshacerse de lo que le resulta pernicioso a través de la inflamación, intentando la combustión de las toxinas. El producirá entonces eczemas, urticarias, abscesos, forúnculos, flemones, exudados, etc.
Si las dos fases anteriores de la enfermedad, resultan insuficientes, aparece la fase de formación de depósitos de toxinas, en un intento defensivo de que no se distribuyan por el resto del cuerpo afectando a cualquier otro órgano. Así se originan ateromas, verrugas, cálculos, etc.
Cuando el cuerpo fracasa también en esa etapa, las homotoxinas pasan al interior de las células. Comienza a alterarse el funcionamiento y metabolismo celular, dando origen a fases realmente tóxicas.
Más adelante, ya dentro de las células, las homotoxinas realizan una reacción de tipo degenerativo y finalmente, esa situación degenerativa mantenida en el tiempo da lugar a neoformaciones con crecimiento y comportamiento celular aberrante, como en el cáncer.
De aquí la tremenda importancia de ayudar a los sistemas principales de desintoxicación, porque de ellos depende la limpieza del organismo, pues si no realizan su función satisfactoriamente, todo nuestro organismo se convertirá en un basurero “biológico”.
El aparato digestivo, es el sistema de abastecimiento de nutrientes a todo el organismo. Comprende el estómago, el páncreas, el hígado y los intestinos delgado y grueso. La parte del sistema digestivo preparada para recoger la mayor cantidad de toxinas y productos residuales es el intestino grueso. Debemos asegurarnos de que tenemos una buena eliminación de la heces, de que no padecemos estreñimiento, porque eso hace que se retenga más tiempo los residuos tóxicos que nos van envenenando lentamente. La flora intestinal (bacterias que se encuentran en nuestra mucosa intestinal) debe estar sana y ser suficiente. Por tanto, es el primer sistema que hay que limpiar o drenar.
La piel es el órgano más externo y el más grande. Además de protegernos del mundo exterior, es una vía importante de eliminación de toxinas. Si la piel está en mal estado, las toxinas permanecerán en la sangre y serán depositadas en otros órganos. Se consigue depurar la piel sudando. Lo mejor es cepillarla en seco, con hidroterapia alternando agua fría y caliente y la sauna.
Por último, tenemos los riñones que realizan un trabajo asombroso de limpieza y filtrado de toxinas. Por su red de capilares fluyen cada día mil quinientos litros de sangre y se eliminan diariamente de uno y medio a dos litros y medio de orina, esto representa, que filtra toda nuestra sangre diariamente 300 veces.
La ingestión de excesivas proteínas animales, así como la toma de muchos fármacos modernos, sobrecargan y estropean con el tiempo esta planta purificadora de nuestro organismo. Entenderemos la importancia de los riñones para la limpieza de los humores, si pensamos que más del 70% de nuestro cuerpo está compuesto de agua.
Para reducir la carga toxínica diaria es conveniente asegurarnos de que bebemos suficiente agua pura, entre 1,5 litros. y 2 litros, en los adultos y realizar ciertos cambios dietéticos, principalmente debemos realizar una alimentación que contenga 80% de alimentos alcalinos y 20% de alimentos ácidos”.
A continuación se relacionan algunos alimentos que consumimos habitualmente y que son una fuente toxínica para nuestro cuerpo, al mismo tiempo que indicamos aquellos otros alimentos por los que pueden ser substituidos:
Azúcar blanca refinada, por Miel o melaza de cereales integrales
Cereales refinados, por Cerales integrales
Sal común refinada, por Sal marina o salsa de soja
Harina blanca refinada, por Harina integral
Bollería refinada, por Bollería integral
Grasas hidrogenadas (margarina), por Aceite de oliva y mantequilla
Vinagre comercial, por Vinagre de manzana
Proteína animal, por Proteína vegetal
Frutas y verduras envasadas, por frutas y verduras frescas
Leche de vaca, por Leche de soja, de arroz, de avena y derivados lácteos
Refrescos comerciales y con gas, por Zumos naturales
Aderezos industriales, por Aceite de oliva virgen extra
Café y té, por Infusiones y bebidas a base de cereales
DRENAJES
Un drenaje es sencillamente es el acto de ayudar al organismo, favoreciendo sus procesos de eliminación de residuos metabólicos y toxinas. El principal sistema de drenaje siempre ha sido el ayuno y siempre se ha utilizado en todas las culturas a menudo con carácter religioso. Se remonta a la India, y lo recomendaban los Sabios y Yoguis. Los egipcios también los recomendaban en las festividades a la diosa Isis, y los hebreos y griegos lo adoptaron de los egipcios.Existen muchos tipos de ayuno, pero el procedimiento consiste en no tomar sólidos, solamente líquidos, que pueden ser infusiones de plantas, agua, zumos naturales y caldos vegetales. Para ello se requiere la ayuda de un especialista. Para comenzar sin peligro, podemos hacer un ayuno de 1 día a la semana o 1 día cada 2 semanas a base de fruta, hacer 5 ingestas al día de fruta.
Más adelante, cuando hayamos cogido confianza podemos tomar solamente caldos depurativos y zumos naturales 1 día a la semana o cada 15 días, que facilitarán la expulsión de las toxinas. Así mismo existen fórmulas de plantas que favorecen la eliminación de toxinas y preparados naturales de Homeospagyria, Homeopatía y Homotoxicología.
Todo buen drenaje tiene que realizar lo siguiente:
1º. Estimular la salida de las toxinas de dentro de las células y sacarlas al medio extracelular (S.B.P.).
2º. Estimular la depuración de la sangre, la linfa y del mesénquima, facilitando de esta manera la movilización de las toxinas.
3º. La expulsión de dichas toxinas del organismo por la vía digestiva, y
4º. Realizar la misma expulsión de toxinas a través del sistema urinario.
El periodo mínimo de un drenaje son 3 semanas, pero dependiendo de la toxemia acumulada en el organismo, puede alargarse desde un mes y medio hasta 3 meses.
CONCLUSIONES FINALES:
Todos los adultos, después de los 40 años, si hemos tenido buenos hábitos de vida, necesitamos periodicamente (cada 6 meses o cada año) una limpieza o drenaje del organismo. Esta práctica constituye una clave maestra en el mantenimiento de una buena salud.
Sin embargo, antes de realizar un drenaje es necesario realizar una valoración general del estado de salud de la persona, mediante el examen del iris (hay signos concretos que indican el grado de toxemia); la anamnesis tradicional, pruebas convencionales, examen de los pulsos ayurvédicos, examen de la lengua, etc.
En una consulta de Naturopatía, aproximadamente de una hora, se puede realizar dicha valoración y ofrecer las pautas para la limpieza y drenaje del organismo más adecuadas, así como otros consejos para disfrutar de un estado óptimo de salud.
Para más información llamar al Centro Médico Matterhorn al 93 347 65 29 o consultar la web: http://www.centremedicmatterhorn.com/
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