miércoles, 6 de agosto de 2008

Estamos en un CAMBIO DE PARADIGMA EN LAS CIENCIAS DE LA SALUD - II parte


PARADIGMA HOLÍSTICO

El modelo mecanicista no fue cuestionado hasta comienzos del siglo XX, con los descubrimientos de la Teoría de la Relatividad de Einstein y más tarde con las teorías de la Física Cuántica. Estos descubrimientos estremecieron los cimientos del paradigma cartesiano, y de la visión mecanicista del universo. De verlo como una gran máquina de relojería, se paso a otra visión en la que la materia no es sólida, está prácticamente vacía, compuesta por ondas y partículas en constante movimiento, lo que da la sensación de solidez y sobre todo, que el observador influye en lo observado, por tanto, el universo es relacional, estamos en un universo de relaciones.

El nuevo paradigma que va surgiendo, se denomina según muchos autores “holístico” o ecológico, y sus propuestas más importantes en el campo de la medicina son:

* Cuerpo, mente y espíritu constituyen una unidad inseparable. Existe ya una rama de la medicina llamada Psico-neuro-endocrino-inmunología. Esta afirma que las actitudes, emociones y pensamientos tiene un efecto inmediato sobre la fisiología, a través del sistema nervioso, las hormonas y el sistema inmunitario. Por ejemplo, las emociones como la alegría, el entusiasmo, el amor, producen unas substancias conocidas como neuropéptidos que activan las defensas del organismo. La mente por tanto, no se circunscribe sólo al cerebro, sino que se manifiesta a escala celular.
* Cada intervención sobre el proceso de salud-enfermedad repercute en los sistemas de interacción, equilibrio, autorregulación y autocuración del individuo, por lo que es imprescindible conocerlos y manejarlos.
* El diagnóstico y tratamiento deben partir de una visión integral y ecológica, que incluyen los aspectos físicos, emocionales, mentales, espirituales, ambientales y sociales.
* El ser humano debe ser entendido como una consciencia en evolución que utiliza diversos vehículos energéticos para manifestarse, entre ellos el cuerpo físico. Este cuerpo físico, por ser el de menor vibración y de mayor densidad, es el más fácilmente afectado por los desequilibrios producidos en los niveles superiores, traduciéndose en disfunciones psicológicas, emocionales y físicas.
* La enfermedad debe ser entendida como un desequilibrio y falta de armonía, pero también como un mensaje y oportunidad de crecimiento y transformación. La enfermedad es pues un dinamizador de la consciencia que ayuda al desarrollo integral de la persona.
* Es indispensable que el individuo tome conciencia de su situación y asuma la responsabilidad por su salud aprendiendo a autogestionarse, a modificar hábitos de vida y las relaciones sociales si pueden facilitar la autocuración.
* El terapeuta debe ser un ejemplo en el mantenimiento de su salud y en la prevención de enfermedades. De esta manera se convierte en un modelo para sus pacientes.
* Aunque el terapeuta sea un profesional y al mismo tiempo un experto, el paciente es el mayor experto en el conocimiento de sí mismo, y como tal debe ser respetado y tomado muy en cuenta.
* La inteligencia emocional y la intuición son formas válidas para construir la realidad, para entender la enfermedad y promover la salud.
* La relación afectiva y respetuosa del terapeuta es fundamental en el proceso de la curación.
Es muy importante promover la auto-confianza en el paciente y en la capacidad auto-curadora del organismo.
* El manejo integral de la salud incluye además de los tratamientos, la desintoxicación, la alimentación, el ejercicio, la relajación, la visualización, y el control del estrés.